“Klodczyk es un excelente ser humano”
El Porteño le envió al ex comisario de la bonaerense, Juan Ribelli -procesado por la causa AMIA- un cuestionario que desde la cárcel respondió de puño y letra. Sus declaraciones se repoducen textualmente en esta nota.
-¿Usted cree que Carlos Telleldín cambiará su declaración y acusará a Galeano de pagarle 400.000 dólares para involucrarlo a usted en la causa?
-Si lo hace es obra de Dios, pues esta mentira no puede durar más tiempo. La oferta de dinero producida por el juez, que se advierte en el
video que presenté oportunamente, adjetiva por sí misma la naturaleza de este proceso, eximiéndome de todo comentario.
-¿Qué opina del juez Galeano?
- Sus compromisos no le permiten apartarse de la mentira que armó, pero su conciencia lo llevó a plasmar en ella la ineficacia de la investigación y no probó que Telleldín haya entregado la Trafic a los policías.
-¿Por qué su defensa pide que declaren en el juicio oral Carlos Menem, Mario Rotundo y Oscar Spinoza Melo?
- Spinoza Melo relacionó el atentado con promesas no cumplidas, por parte de Menem, de entregar a Siria el misil Cóndor; eso es muy grave. La verdad en este país siempre escurre hacia abajo, nunca hacia arriba.
-Según algunos letrados consultados, su defensa cuesta alrededor de 300.000 dólares. ¿Quién asume este costo?
- La Asociación Civil F.P.D.D.- Familiares de Policías Defienden sus Derechos.
- Hay quienes sostienen que el pago de su defensa proviene de un sistema de recaudación manejado por hombres suyos dentro de la policía bonaerense.
- No es cierto. Existe la asociación civil que le acabo de mencionar, la cual puede recibir donaciones.
- Se lo acusa de extorsionar a Carlos Telleldín con el fin de financiar la defensa y los gastos de los acusados de la “masacre de Wilde”.
- Siempre me preocupé por mi personal; un policía también es inocente mientras no exista condena. Nunca tuve trato con Telleldín. Así como nunca conocí al testigo Solari. Su mentira responde a sus intereses personales. El juzgado lo utiliza a su antojo.
- ¿Qué opina del ex jefe de bonaerense, Pedro Klodczyk ?
- Klodczyk es un excelente ser humano. Como otros, creyó la mentira que armó el juzgado, nadie quiso enfrentar a Galeano. Es una mala persona. Hoy teme que las culpas por el fracaso de la investigación, caigan sobre él. Nunca asumió responsabilidades, es hora de que lo haga, porque como dijo Abraham Lincoln: “se puede engañar a pocos mucho tiempo, a muchos poco tiempo, pero no a todos todo el tiempo”.
- ¿Y de Eduardo Duhalde?
- Otro que creyó esta mentira. Nunca quiso a su Policía, de lo contrario la hubiera defendido. No advirtió que utilizaron la “causa Amia” políticamente para empañar su carrera hacia la presidencia. Así le fue.
- ¿Cuál es su opinión sobre lo actuado por la Unidad Antiterrorista, a cargo del comisario Jorge Palacios?
- No es un investigador, es un simple correo del juzgado.
-¿Y en cuanto a su relación con los demás policías involucrados en la causa? ¿Es cierto que poseen una estrategia en común?
-Con los de Brigada de Lanús, fuimos compañeros de trabajo. A muchos de Vicente López los conocí en los calabozos de Tribunales cuando nos detuvieron. No hay estrategia en común. Los abogados actúan independientemente.
- Usted participó en el allanamiento realizado en Campo de Mayo. ¿Considera que la pista carapintada tenía algún fundamento?
-Colaboré en ese operativo aportando personal de refuerzo. Lo dispuso la Dirección General de Investigaciones a cargo del comisario general Calabró. Nunca trabajé como investigador en la causa. Galeano es responsable de todas las pistas que introdujo.
-¿Por qué al cumplirse uno de los aniversarios del atentado, usted le dijo a sus subalternos que había que cuidarse por las futuras acciones judiciales que lo podrían involucrar?
-Meses antes de la detención, Galeano estuvo pidiendo fotos actualizadas e informes de los policías que detuvieron a Telleldín. Investigaba una falta a los deberes de funcionario público. El sumario administrativo se conocía como Causa Amia o Causa Baci, por Bacigalupo. Todos presumíamos que alguna medida judicial iban a dictar, nunca una mentira como ésta.
- Se afirma que en esos días usted blanqueó dos millones y medio de dólares que heredó de su padre ferroviario. También se dice que su patrimonio ronda los 15 millones de dólares.
- La donación existió, repartida entre cinco hermanos. Oportunamente ante el Tribunal Oral se aportará todo lo relacionado a la evolución económica de dicho capital. No se hizo ante Galeano porque nunca valoró las pruebas a
favor. Nunca tuve 15 millones en mi patrimonio.
- ¿Qué opinión le merece la actuación de Rubén Beraja y la comunidad judía en la causa?
- Creo que DAIA y AMIA deben encolumnarse detrás de Memoria Activa, que busca la verdad; deben estar unidos. Pienso que Baraja utilizó los muertos para alcanzar intereses mezquinos, personales. Fue parte activa del armado de esta mentira, tal como lo sostienen algunos miembros de la comunidad en el expediente que tramita en el juzgado Federal vinculado al fraude del Banco Mayo. u
Ribelli y las dudas
Ribelli acá. Por supuesto, quién sino, un imputado en la causa más importante, luego del juicio a la junta de comandantes, en la historia política penal de los últimos años de la Argentina.
Acostumbrados a que la justicia nos ofrezca perejiles oportunos, más o menos culpables de algún delito, no necesariamente relacionado con el asunto en cuestión, pero con historias suficientes como para hacerlos sospechosos creíbles ante la prensa, creemos que Ribelli tiene derecho a hablar, y lo hizo.
El ex jefe de la bonaerense fue señalado por los medios como uno de los principales recaudadores de la maldita policía.
Desde su celda, aceptó otorgarle una nota a El Porteño. Su condición fue que le enviáramos un cuestionario con nuestras preguntas, a las que respondió de puño y letra. No hubo encuentro cara a cara ni posibilidad de repregunta, de todos modos, sus respuestas valen lo que una declaración.
Sabemos de las enormes fallas en la investigación que conduce el juez federal Juan José Galeano y de la inexplicable premura para llegar a un juicio oral que tiene más aroma político que olor judicial.
Sabemos que la causa se basa en una instrucción realizada por un comisario (Juan Carlos Castañeda), que está procesado por ocultamiento de pruebas, y en un expediente a cargo de un juez que hace coincidir sus movimientos más espectaculares con los aniversarios del atentado.
Un juez que no logró obtener evidencias claras de lo que pasó hace cinco años atrás en la AMIA. Difícilmente entonces se pueda tener certeza de la culpabilidad que le cabe a cada uno de los procesados.
Antonio Lizazo