Razón de estado de
ánimo
por Jorge Di Paola
...de
todas maneras mejor que la cruel desubicación de estos tarados. No puedo
entender la represión de los pobres de solemnidad, algo como no dar un
vaso de agua al sediento, o como el canibalismo, o como el incesto. O
como burlarse de los dawn... transgreden algo basico, teológico,
algo que tiene que ver con la vida en el sentido del desierto, con la
hospitalidad y no con la política, algo como dar o no dar la mano al
ahogado, algo de la evolución de las cosas, algo que se aprendió hace
milenios, y que olvida una manera idiota de considerar la vida, y a sí mismos
como los dueños de la moral pública. Esto es anterior a la política, es la
base sobre lo cual se construye una buena o una mala humanidad.
Esta
represión es algo inmensamente despreciable, en nombre del bien. Al menos
Hitler lo hacía en nombre del mal, o de malas causas, de la raza superior,
del hombre ario.
Son
peores porque se creen buenos.Afeitados, perfumados.
No
importa quien lo provocó: estas cosas no se hacen sin tirar la dignidad a la
basura. Uno también es responsable de lo que hace con lo que los otros
hicieron o provocaron. Un segundo acto no se justifica por el primero.
Nunca
hay excusa por un acto.
Esto lo
comete gente como para no saludar nunca jamás, para darle vuelta la
cara.Hacen algo que se llama no entender nada de lo que kant llamaba categorías.
Son
actos contra el orden del mundo. Como dice una buena madre: eso no se hace.
A esas
pobres gentes en puntas de pié sobre el abismo, que penden de un hilo de araña,
lo único que se puede hacer es convidarles algo, o pedirles perdón mientras
se les ayuda. Perdón por lo que tienen que pasar, por la vida que les dieron.
Ahora entiendo la figura: habría que lavarles los piés. Si fuera creyente,
diría que cristo habría venido por ellos más que por nosotros.
Escándalo y
desprecio.
Estoy
aterrorizado. Estos están locos, veánlos pagados de sí mismo y de sus teorías.
Están locos de buena conciencia burguesa. Un colmo hegeliano.
No habría
que dirigirles la palabra.
Aunque,
pobres de nosotros
¡ entre
esto y el menemismo.!..
No es un
día político, es un día para lo que se llamaba antes la santa
indignación.
DIPI
Agradecemos la foto de © 1996-2000
Clarín digital